viernes, 12 de diciembre de 2008

"Lo hice pensando en vos"


Es una costumbre popular entre las mujeres decir que “los hombres son todos iguales” y ellos se defienden diciendo que somos nosotras, las mujeres, todas iguales. ¿Pero quién se creen que son?
El motivo de estar escribiendo esto, en vez de estar estudiando en este momento, es porque me molesta mucho que ellos se la pasen suponiendo lo que nosotras le podemos llegar a decir en determinadas circunstancias, por ejemplo: no te llamé porque supuse que ibas a estar durmiendo; no te dije que saliéramos porque supuse que querías salir con tus amigas; no te fui a visitar porque supuse que ibas a estar estudiando… la verdad que ellos dicen que no pueden entender como funciona nuestra cabeza pero a la vez están todo el tiempo pensando como nosotras o, mejor dicho lo que en realidad nosotras no pensamos pero ellos lo suponen.
Lo que no saben es que mientras ellos elaboran toda su teoría sobre la respuesta que les vamos a dar, nosotras estamos perdiendo nuestro tiempo esperando que nos llamen, nos inviten a salir o simplemente que podríamos pasar un hermoso momento juntos... si dieran señales de vida.
¿Por qué no nos consultan? ¿No sería más fácil? ¿No nos ahorraríamos algunas discusiones de pareja innecesarias?... Y para colmo cuando le haces el planteo de “como no me preguntaste!!!” ellos te miran con su mejor cara de novio enamorado y te dicen: “Mi amor, no te quería incomodar, lo hice pensando en vos”. Y después dicen que las complicadas somos las mujeres!!!!
Muchas gracias por pensar… pero nosotras podemos solas... también tenemos neuronas y, aunque ustedes (los hombres) no lo quieran reconocer, las usamos las 24 hs!!!!

Andre

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Resoluciones

Hoy me decidí. Como todos los días. Apenas abro los ojos, lo primero que cruza mi cabeza es “listo, ya esta, fue, se terminó”; con tanta seguridad que hasta asusta. El problema es que la fuerza de voluntad se va desvaneciendo a medida que pasan las horas, haciendo que mi resolución que parecía tan fuerte en la mañana, se convierta en un simple chiste al llegar la noche y encontrarme de nuevo llorando por él, que esta y no está, que me importa y no me importa.

¿Quién sabe? En una de esas uno de estos días por fin logro poner todo esto en pausa, en un lugar donde no moleste hasta que el vuelva, y yo pueda comprobar si todo lo que estoy sufriendo mientras espero en realidad vale la pena. Mi libertad no libre, una relación que no tiene título, solo una promesa de “cuando vuelva, voy a buscarte”. Ah, frase maldita. Hubiera preferido que me dijera… nada (y de paso, matemos al Messenger, Facebook, e Internet en general, que son los comprobados enemigos de la ansiedad amorosa).

¿Dónde quedaron esos días dónde podía ver las cosas de una manera fría? Y no llorar por cada película romántica, cada canción lenta. Por acá dicen que es bueno, de que por fin me permití sentir. Si, seguro, y el pasto ES mas verde del otro lado. Pero nunca te dicen que pasa cuando de una patada de devuelven a donde estabas antes, que como descolgada no sabes para donde arrancar.

Vale aclarar, que por más de que suene a pobre deprimida, la verdad es que no dejé de salir ni con amigos, ni de conocer hombres, ni de reírme como hice siempre. Pero es como si nada tuviera el mismo gusto. ¿Cuánto puede influir el conocer a una persona, que de un segundo al otro hace que todo lo que usualmente te llenaba, signifique muy poca cosa en comparación? No entiendo el corazón humano. Bueno, creo que nadie lo entiende, y si; se que no queda otra que bancársela cuando duele. Pero puedo quejarme… no?

Ah, debería seguir trabajando. Supongo que este es el resultado de mi débil resolución del día de hoy: descargarme en un blog. Por lo menos subí algo, jeje!

Vero

jueves, 27 de noviembre de 2008

Rompiendo el hielo


Era una noche, como cualquier otra, cuando en una de las tantas charlas que solemos tener se nos prendió la lamparita y nos dijimos:

-Porque no contar nuestras anécdotas, vivencias, pensamientos, maneras de ver la vida, estupideces y esas cosas que hablamos cuando nos juntamos, dos o mas (no hay limite para esto, es más, cuantas mas seamos, mas alboroto hacemos), a otras o, porque no, otros.

Aunque no es la intención, seguramente mas de una/o se va a sentir identificado… ¿Por qué?... es fácil, todas hacemos lo mismo, lo único es que a veces nos da vergüenza contarlo porque pensamos, erróneamente, que somos las únicas. O más simple, por que todos estamos locos de una u otra manera.

Y así fue como decidimos armar este espacio en el que le vamos a publicar al mundo un poco de nuestra vida personal y de años de amistad… ¿Cuántos son? Ya mejor ni recordarlo, se pasan rápido y nos estamos dando cuenta de que hemos crecido de golpe y que ya no somos adolescentes (en público al menos…)

¿Por dónde empezar? ¿Decimos quienes somos? Como si se pudiera decir eso en un post… aunque bien podemos contar que somos conocidas como Azul, Renata, Andrea y Vero. Con el tiempo, van a poder darse una idea de cómo es cada una, de las diferencias y las locuras que nos unen. Pero por hoy, vamos a terminar nuestra primer entrada acá (que difícil esto de la primera vez, no?). Con algo de suerte, prontito escribiremos de nuevo y no nos sea tan complicado pensar que decir (por que la verdad que venimos discutiendo esto de que escribir por primera vez desde hace un par de semanas… no se para que)

Besos!